domingo, septiembre 05, 2004

DELIRIO EN CLASE.

Septiembre-2004 Facultad de Filosofia y Letras.

Los arboles todavia no tienen hojas verdes, solo algunas marrones, a punto de caerse.
La ventana esta a mis espaldas, los autos pasan lentamente, las voces entran en mi oido se quedan en mi cerebro dando vueltas, buscando donde quedarse.
Hay murmuros, gente que quizas no se anima a decir algo en voz alta.
Son cerca de las seis y cuarto y hasta las nueve escuchare las voces, observare los movimientos,pensare en él sin querer, no lo lamentare.
Un chico abrio su mochila, el abrojo se escucho tan fuerte! en un casi silencio, la tiza blanca era protagonista absoluta de la tarde, acompañada por la voz de la profesora, la misma que entra en mi cerebro y da vueltas hasta encontrar el punto justo o el lugar donde alojarse un rato.
El cielo esta despejado, a la noche seguramente cuando caminare hasta casa podre ver las estrellas, quizas una luna grande las acompañe y yo sueñe que puedo llegar a ellas.
Sigo delirando, recuerdo otros delirios escritos, mientras tomaba cafe y soñaba con otros ojos, algunos que no me correspondian pero soñaba porque se dice que uno puede soñar y llegar a tocar todo lo que uno desea, para eso estan los sueños.
Muchas veces los sueños son vanos y rotos, a mi memoria vienen muchos, como la vez que no me anime a llevarte mas lejos, se que no me arrepentiria, como quizas no em anime a decir eso que sera como una espina, de esas dolorosas. No me anime y tantas veces lo quise decir! ¿y ahora? es vano!, fue y es un sueño vano, porque me sucede de caminar por la calle y imaginar que puedo decir cada una de las palabras que hay en mi cerebro que estan unidas, entrelazadas pero que son tuyas, tenes derecho a oirlas, pero a la vez no enterarte de ellas.
Ese fue un delirio este es otro.
El otro delirio, salio de mi alma hace unos meses mientras tomaba cafe en mi cocina, cuando intentaba mezclarte para luego expulsarte de mi cuerpo, porque quedaste en mi cuerpo, desde esa noche cuando la lluvia presente nos miraba.
Y este delirio?, empieza mientras por casualidad observo por la ventana que esta justo detras de mi los arboles sin hojas y a su vez la voz de esa mujer, los murmuros de quines me rodean, esos que entran por mis oidos. No los conozco, no me conocen, no me preocupo por mas que se que mi talento me llevo a estar sentada en esta aula de color blanco.
Los autos pasan otra vez y quienes los conducen, esos hombres-mujeres-jovenes, no saben que yo estoy aca, que nosotros estamos aca, no se preocupan, quizas pueden imaginarlo, como yo los imagino a ellos.
Ahora por mi mente vuelve a aparecer tu remera azul y yo me irrito por no decirte lo que quise decirte.

Hola estoy en clase.


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