lunes, agosto 08, 2005

Quieta.

Sonrei al encontrarme con tu sonrisa despues de tanto tiempo, estaba guardada en mi mente pero yo no queria sacarla de alli. La noche me pedia la excusa para encontrarme con ella y disfrutar del momento que dejamos ahi, sin terminar.
Era todo una cuestion de sonrisas, ver tus dientes prolijos, blancos, perfectos, enamorarme de ella una y otra vez, acompañando a tus hermosos labios de color carmin que quedaban tan bien con tu cara, tu pelo, tus ojos...tu cuerpo.
Y yo sonrei a encontrarme con ella, no podia dejar de mirarla, mis ojos estaban tontos de tanto brillar.
Te diste cuenta, por eso me sonroje, las mejillas no paraban de arder para que vos volvieras a sonreir ante mis ojos y a hacer que caiga a tus pies.
Como aquella vez bajo un cielo de color indefinido.
Como aquella vez en donde las estrellas se ocultaron para que seamos nosotros los testigos.
Tu sonrisa comenzo a revolotear por mi cuerpo, de tal manera que me hizo cosquillas, solamente para poder sacarme una risa.
Te volviste a meter en mi mente, jugando con la pervercion de tus dientes blancos y perversos, esos que alguna vez me mordieron y me hicieron llegar al universo.

Chir

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